Con su sensualidad intacta a pesar de haber comenzado a transitar el sexto mes de embarazo, Claudia Fernández (33) desborda de felicidad, definición que parece pequeña al cotejarla con el esplendor de sus ojos y la amplitud de su sonrisa. “Estoy en el mejor estado que puede vivir una mujer”, afirma la actriz uruguaya, que se emociona hasta el alma cada vez que se refiere al hombre de su vida, el empresario Leonel Delménico (32), y la hija que ambos esperan para fines de octubre: “Estoy más enamorada que nunca de mi marido, y ansiosa por la llegada de Mía”. Dentro de dos semanas, Claudia iniciará el curso de preparto, mientras mantiene su atractiva figura tomando clases de Pilates: “En este tiempo engordé sólo 4 kilos, que están todos en la panza. Me siento bárbara, y voy a tener un parto natural para poder disfrutar el nacimiento. No temo los dolores”.

—¿El embarazo produjo modificaciones en su estado emocional?

—Realmente no pasé por eso. Lo que sí noté fueron cambios fue en mi piel, pero en lo demás me siento igual que siempre. Ni siquiera tengo el sueño característico de las embarazadas. Lo único que tuve fueron dos antojos. El primero, durante la luna de miel en Buzios, con una pizza que estaba riquísima, y el otro en Buenos Aires, cuando a las 2 de la madrugada se me dio por comer alfajores de chocolate blanco. Y Leonel me compró ocho, aunque sólo comí uno y no quise más, así que el resto los terminó él.

—Cada ecografía debe ser un acontecimiento...

—Sí, totalmente. Sentir que una vida, una “personita”, está creciendo dentro de mí, es indescriptible. Sus pataditas son cada vez más fuertes. Yo la provoco y la llamo con un leve golpecito en la panza, y ella me contesta inmediatamente. 


—¿Ya está listo el cuarto para la nena?

—Casi... Tenemos la cuna de color blanco, con un tul, moños lila y muchos almohadoncitos de distintas formas, que nos obsequió mi cuñado, Gabriel, que será el padrino, y mi hermana, Mariana, la madrina, nos regaló el cochecito... Mía tiene de todo, y ropa hasta que cumpla un año. Lo que nos falta es terminar la habitación, que será blanca con una guarda con alitas.., todo muy tranqui.

—¿Se controla con las comidas?

—No me estoy cuidando, pero tengo a mi favor que no soy muy dulcera, y aprovechando que estoy más en casa, me encanta cocinar. Ahora aprendí a hacer tallarines con la receta de una salsa que me pasó mi hermana, y una maquinita de pastas que me regaló Mari, mi suegra. La verdad es que quedaron riquísimos.

—¿Ambas familias son muy unidas?

—Sí, ya no somos dos familias, sino una sola y muy grande.

—¿Qué planes tiene para su retorno laboral?

—Acabo de terminar con las funciones de teatro y sigo con dos programas de televisión en Uruguay: 'Bendita TV' y 'El garage', que se está viendo en toda Latinoamérica, y estoy estudiando ofertas para la temporada de verano para saber si voy a Punta del Este, Córdoba, Mar del Plata, o me quedo en Capital Federal. Esto lo definiré probablemente a fin de julio.

—¿Leonel no dice nada sobre la posibilidad de distanciarse tanto tiempo?

—No, porque tenemos todo planeado. Ya lo hicimos el año pasado, cuando trabajé en Mar del Plata en “Confesiones de mujeres de 30”, y él se tomó vacaciones en enero, y el resto de la temporada viajaba para verme los fines de semana. Este año será exactamente igual, ¡y más aún, si somos dos las chicas que lo estamos esperando! Pero entre nosotros los papeles ya están definidos, confiesa con picardía, porque Leonel le habla a la panza y le dice a Mía que ella es la princesa de la casa, pero que yo soy la reina. La verdad es que estoy llena de amor. Del amor de mi familia, de mis amigos, de Leonel y de mi hija, quien todos los días me mima con sus pataditas.

Mientras Claudia Fernández habla, asegura estar viviendo el mejor momento de su vida y sus ojos muestran la emoción de reconocer su cuerpo diferente, pleno de felicidad.

Fuente: Caras.uy

 
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